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domingo, 4 de febrero de 2018

'Handia' y 'La librería' triunfan en unos Goya aburridos y que pidieron #MASMUJERES


Podría haber sido la noche de las reivindicaciones feministas. La noche del humor chanante. La noche de Handia. La noche de Isabel Coixet y su La librería. Podría haberlo sido. Porque lo fue, pero solo en parte.

Desde luego la noche estuvo marcada por las peticiones de más mujeres e igualdad salarial en la industria. Desde la alfombra roja, con los medios acreditados volcados en el tema, hasta los agradecimientos, pasando por los abanicos. Se puede apreciar el intento, y nos sumamos a la reivindicación, pero entre ciertos comentarios un tanto casposillos en la gala y una cierta sensación de postureo y de querer imitar a los Globos de Oro, parece que se queda algo flojo. Es de agradecer que se haga este esfuerzo por poner de relieve un tema tan necesario, pero también es necesario que se haga con coherencia y con la seriedad que el tema demanda, sin subirse al carro por moda como, en ciertos momentos y personas, ha parecido que sucedía.

En ese sentido, el humor de Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes tampoco ha ayudado. Porque sus intentos de introducir reivindicaciones han sido casi patéticos. Y cuando han buscado ser graciosos, como ellos son, por cierto, también les ha quedado forzado. Comentando la gala, una amiga me decía que son muy buenos cómicos, y lo demostraban en Muchachada Nui, por ejemplo, pero una gala en directo les queda muy grande. Y así ha sido. O han buscado la caricatura y reírse de sí mismos, que entonces chapeau, o simplemente se han visto sobrepasados por la responsabilidad.

En total, la gala ha sido bastante aburrida, sin apenas novedades –quizás la decisión de interpretar las nominadas a Mejor canción original para presentarlas fuera la mejor–, con una realización un tanto deficiente y con bastante menos humor que otros años. Y también con menos demandas de bajada del IVA, solo la de la Vicepresidenta de la Academia, Nora Navas –que junto a Mariano Barroso sustituyeron a la Presidenta, Ivonne Blake, que se recupera de un ictus–, y autocomplacencia en las cifras de taquilla –que, por otro lado, han sido ligeramente peores que los años anteriores–.

Centrados ya en los premios, que es lo importante, Handia se llevó diez galardones. Empezó muy fuerte, con el Goya a Mejor actor revelación para Eneko Sagardoy, y con la mayoría de premios técnicos y visuales. Aunque no se hiciera con los principales, la producción vasca iguala a La isla mínima y Blancanieves en el top de películas con más Goya, solo precedidas por Mar adentro, con 14, y ¡Ay, Carmela!, con 13.

Curioso, y muy agradable, ver que las tres principales galardonadas se rodaron en euskera, inglés y catalán, lo que demuestra la riqueza del cine español. Y es que las siguientes en la lista de premiados fueron, Estiu 1993 y La librería, con tres premios cada una. La primera, favorita en muchas quinielas, le valió a Carla Simón el Goya a Mejor dirección novel, a Bruna Cusí el de Mejor actriz revelación y a David Verdaguer, el de Mejor actor de reparto. Sabe quizás a poco por los reconocimientos que ha recibido a nivel internacional, pero sin duda encumbra a la película autobiográfica de Carla Simón como una de las sensaciones del año.

La librería se convirtió, ya al final, en la otra gran triunfadora, tras llevarse Isabel Coixet el premio a Mejor guion adaptado y Mejor dirección y, coronando el triplete con el, en parte, sorpresivo Goya a la Mejor película. Es cierto que la cinta, precioso homenaje a la literatura, ha hecho méritos, pero tanto Estiu 1993 como, tras sus diez ‘cabezones’, Handia, parecían más favoritas y merecedoras del premio principal.


Dos premios se llevó El autor: Mejor actor protagonista para Javier Gutiérrez, que parecía cantado, y Mejor actriz de reparto para Adelfa Calvo. La llamada, por su parte, uno de los fenómenos y que estuvo muy presente en muchos momentos de la gala, se llevó el de Mejor canción original. La secuela de Tadeo Jones recibió el Goya a Mejor película de animación, Muchos hijos, un mono y un castillo fue elegido Mejor documental, la chilena Una mujer fantástica fue la Mejor película iberoamericana y la sueca The Square, la Mejor película europea.

A continuación, la lista de los premiados:

Mejor película

Mejor dirección
Isabel Coixet por 'La librería'

Mejor dirección novel
Carla Simón por 'Estiu 1993'

Mejor actor protagonista
Javier Gutiérrez por 'El autor'

Mejor actriz protagonista
Nathalie Poza por 'No sé decir adiós'

Mejor actor de reparto
David Verdaguer por 'Estiu 1993'

Mejor actriz de reparto
Adelfa Calvo por 'El autor'

Mejor actor revelación
Eneko Sagardoy por 'Handia'

Mejor actriz revelación
Bruna Cusí por 'Estiu 1993'

Mejor guion original
Aitor Arregi; Andoni de Carlos; Jon Garaño; José Mari Goenaga por 'Handia'

Mejor guion adaptado
Isabel Coixet por 'La librería'

Mejor música original
Pascal Gaigne por 'Handia'

Mejor canción original
La llamada de José Miguel Conejo Torres (Leiva) por 'La llamada'

Mejor dirección de producción
Ander Sistiaga por 'Handia'

Mejor dirección de fotografia
Javier Agirre Erauso por 'Handia'

Mejor montaje
Laurent Dufreche; Raúl López por 'Handia'

Mejor dirección artística
Mikel Serrano por 'Handia'

Mejor diseño de vestuario
Saioa Lara por 'Handia'

Mejor maquillaje y peluquería
Ainhoa Eskisabel; Olga Cruz; Gorka Aguirre por 'Handia'

Mejor sonido
Aitor Berenguer; Gabriel Gutiérrez; Nicolas de Poulpiquet por 'Verónica'

Mejores efectos especiales
Jon Serrano; David Heras por 'Handia'

Mejor película de animación
'Tadeo Jones 2. El secreto del Rey Midas'

Mejor película documental

Mejor película Iberoamericana
'Una mujer fantástica’ de Sebastián Lelio

Mejor película europea
'The Square' de Ruben Õstlund

Mejor cortometraje de ficción
'Madre' de Rodrigo Sorogoyen

Mejor cortometraje documental
'Los desheredados' de Laura Ferrés

Mejor cortometraje de animación
'Woody & Woody' de Jaume Carrió

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

miércoles, 7 de junio de 2017

Lo que debes saber sobre la eliminación del `roaming´ en la Unión Europea

FOTO: Pixabay

La eliminación de los controles de frontera y de la necesidad de pasaporte al viajar a otros países de la UE revolucionó los viajes internacionales, tanto por ocio como por trabajo. Este 15 de junio se da un importante paso en la misma dirección con la eliminación de las tarifas de roaming en la Unión. ¿Qué implica esto? ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de viajar o de contratar una tarifa?

Se entiende por roaming el sobrecoste que el cliente debe pagar por utilizar su servicio de telefonía móvil (llamadas, mensajes de texto o navegación) desde el extranjero. Aunque esos costes adicionales se han ido reduciendo progresivamente en los últimos años, todavía suponían una importante molestia para quienes se desplazaban a otro país.

Salvo que las operadoras tengan acuerdos adicionales -Vodafone, por ejemplo, tampoco cobra por la itinerancia móvil en Estados Unidos o Turquía-, los países en los que se podrá utilizar el dispositivo móvil al mismo precio que en España serán los miembros de la Unión Europea, además de Islandia, Liechtenstein y Noruega. El Reino Unido, a la espera de lo que deparen las negociaciones del brexit, se considera por el momento como un país miembro y también en su territorio desaparecerán estos gastos.

Las compañías de telefonía tienen hasta el 15 de junio como fecha límite para eliminar estos sobrecostes, algo que Vodafone, por ejemplo, hizo ya a finales de 2015 en sus tarifas de contrato. El resto, Movistar, Orange, Yoigo, Pepephone o Simyo, apurarán el plazo y será el mismo día 15 a las 00.00 hora española cuando comiencen a aplicar la medida. Para poder disfrutar de la misma no hará falta ningún tipo de alta ni de acción por parte del usuario, pues la entrada en vigor será de manera automática.

Se evitará el uso abusivo

No hay nada que impida a un usuario español comprar una tarjeta SIM en otro país de la Unión mientras está de visita. Sin embargo, para evitar que un viajero pueda contratar una tarifa en un país con precios más baratos y utilizarla de forma constante en su país, lo que se denomina “roaming permanente” se han establecido políticas de uso razonable.

En el caso de que se demuestre el abuso por parte del cliente, la compañía pasaría a aplicar un recargo equivalente al precio mayorista, que será de 7,7 euros el gigabyte; 3,2 céntimos por minuto de llamada; y 1 céntimo por mensaje de texto. Estos precios, que han disminuido hasta un 90%, seguirán reduciéndose hasta lograr que en 2022 por cada gigabyte de información se paguen 2,5 euros.Si durante cuatro meses la compañía detecta que la tarifa contratada se utiliza principalmente en un país distinto al de compra se pondrá en contacto con el cliente para exigirle que demuestre que no está haciendo un uso indebido. Una estancia Erasmus, un viaje para aprender idiomas o el trabajo en un país y la residencia en otro, por ejemplo, se considerarían aceptables y podrían justificarse, pero no así la compra, por ejemplo, de una tarjeta en Portugal con un precio menor para utilizar el teléfono de forma continua en España.

Diez años de negociaciones

La fijación de estos precios mayoristas, el que las operadoras se cobran entre sí por la prestación de los servicios en itinerancia, supuso uno de los mayores escollos de la negociación y fue, de hecho, el último elemento sobre el que se logró un acuerdo. Pero ese acuerdo, alcanzado entre el Parlamento y el Consejo Europeo y ratificado por los Estados miembros, no ha dejado satisfechos a todos.

Las compañías de telefonía españolas, igual que las de otros países con importante afluencia de turistas, no eran partidarias de esta rebaja en los precios mayoristas, pues deberán prestar una gran cantidad de servicios a cambio de unas compensaciones relativamente bajas y que podrían no ser suficientes para cubrir costes.

(Publicado en bez.es)

lunes, 29 de mayo de 2017

Palmarés del (flojo) Festival de Cannes 2017


Era la edición número 70 y la intención era que el Festival de Cannes 2017 resultara memorable. Lo cierto es que se hablará más tiempo de sus polémicas –que si photoshop a Claudia Cardinale, que si las películas de Netflix– que de sus películas. La entrega de la Palma de Oro este domingo ha puesto el cierre a una edición bastante floja en La Croisette.

El jurado presidido por Pedro Almodóvar, y en el que también figuraban Maren Ade, Jessica Chastain, Fan BingBing, Agnès Jaoui, Park Chan-wook, Paolo Sorrentino, Gabriel Yared y Will Smith, ha seleccionado a la comedia sueca ‘The Square’, de Ruben Östlund, como mejor película de la Sección Oficial de Cannes. La cinta, una sátira sobre el mundo del arte contemporáneo, combina elementos surrealistas e irónicos para criticar la corrección política. 

FOTO: Ian Langsdon (EFE)

El premio a la Mejor dirección ha sido para Sofia Coppola, por ‘La seducción’ (‘The Beguiled’), el remake feminista de ‘El seductor’, dirigida en 1971 por Don Siegel. Protagonizada por Colin Farrell, Elle Fanning, Nicole Kidman y Kirsten Dunst, había sido una de las películas más comentadas del festival. Coppola se convierte así en la segunda mujer en ganar este premio en la historia del Festival tras la rusa Yuliya Solntseva, que lo consiguió en 1961 por "La epopeya de los años de fuego".

Joaquin Phoenix fue elegido Mejor actor por su papel en 'You Were Never Really Here', de Lynne Ramsay, que también se llevó (ex aequo junto a 'The Killing of a Sacred Deer') el premio a Mejor guion. El reconocimiento a Phoenix resultó parcialmente sorprendente, algo que no ocurrió con el galardón a Mejor actriz, que fue merecidamente para Diane Kruger, lo más notable de la película alemana 'Aus dem Nichts', de Fatih Akin.

EL Gran Premio del Jurado fue para la francesa ‘120 battements par minute’, un drama sobre la lucha contra el sidra, mientras que el polaco Andrey Zvyagintsev se llevó el Premio del Jurado por 'Loveless'. Por su parte, el Premio Especial 70 aniversario, creado casi de repente con motivo del aniversario, fue para una Nicole Kidman ausente en la gala pero que había participado en cuatro de las películas proyectadas en el festival. Will Smith fue el encargado tanto de entregar como de recoger este premio a una actriz con una carrera amplísima y que sigue trabajando sin descanso.

El palmarés completo de la 70 edición del Festival de Cannes ha sido:

Palma de Oro: 'The square', de Ruben Östlund
Gran Premio del Jurado: '120 battements par minute', de Robin Campillo
Premio del Jurado: 'Loveless', de Andrey Zvyagintsev
Mejor dirección: Sofia Coppola, por 'The Beguiled'
Mejor actor: Joaquin Phoenix, por 'You were never really here'
Mejor actriz: Diane Kruger, por 'Aus Dem Nights (In the fade)'
Mejor guion: Ex-aequo para Yorgos Lanthimos y Efthimis Filippou por 'The killing of a sacred deer' y para Lynne Ramsay por 'You were never really here'
Mejor película de la Semana de la Crítica: 'Makala', de Emmanuel Gras
Premio Cámara de Oro a la mejor ópera prima: 'Jeune femme', de Léonor Serraille.
Premio FIPRESCI de la crítica: '120 battements par minute', de Robin Campillo
Mejor película en 'Un Certain Regard': 'Lerd (A Man of Integrity)', de Mohammad Rasoulof
Mejor cortometraje: 'Xiao Cheng Er Yue', de Qiu Yang

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

miércoles, 26 de abril de 2017

'Frozen 2' y otras novedades en el horizonte de Disney


Disney ha hecho oficial la fecha de estreno de una de sus secuelas más esperadas: el 27 de noviembre de 2019 verá la luz 'Frozen 2', en la que volverán a aparecer Elsa y Anna. 'Frozen' se estrenó en 2013 y se convirtió en uno de los mayores fenómenos de los últimos años, alzándose como la película animada más taquillera de la historia. Jennifer Lee y Chris Buck volverán a dirigir el proyecto, del que no han trascendido informaciones sobre el argumento o sobre nuevos personajes.

En 2019 habrán pasado seis años desde el estreno de la película original de 'Frozen' y el público objetivo de la cinta habrá dejado atrás su etapa de locura por 'Frozen'. Aunque siguen vendiéndose mochilas, cuadernos, muñecas y demás productos de merchandising con Anna, Elsa y Olaf, el fenómenos se va poco a poco apagando y parece que se acerca el momento de relanzarlo con una secuela. Veremos si el éxito se repite, pero ya podemos anticipar cuál será la película de las Navidades de 2019 y qué juguetes inundarán las tiendas durante esas fiestas.

Otros estrenos anunciados por Disney han sido 'Toy Story 4', que aparecerá el 21 de mayo de 2019 y el remake en acción real de 'El rey león', que se espera para el 19 de julio del mismo año. Precisamente esta misma semana se conoció también que Billy Eicher y Seth Rogen darán vida a Timón y Pumba en esta versión.

Más para 2019: el 24 de mayo parece ser la fecha elegida para el desembarco del Episodio IX de Star Wars, que seguirá a 'El despertar de la fuerza' y a 'Los últimos jedi' (cuyo estreno está previsto para este diciembre) para cerrar así la trilogía actual. Y otro regreso que se esperaba para 2019 y que se ha pospuesto hasta el verano de 2020 es la quinta entrega de Indiana Jones, con Steven Spielberg dirigiendo y con un Harrison Ford que rondará los 80 años dando vida de nuevo al famoso arqueólogo.


Y si esto queda todavía un poco lejos, para 2018 Marvel ha revelado tres de sus estrenos más destacados. El 13 de abril llegará 'New Mutants', el 1 de junio hará lo propio la esperada secuela de 'Deadpool', que promete seguir los pasos de su exitosa y gamberra predecesora, y, por último, el 2 de noviembre se estrenará 'X-Men: Dark Phoenix'.

Todas estas fechas se presuponen para el mercado estadounidense, y no existe aún confirmación sobre si se tratará de estrenos globales o si se retrasarán algo más en otros mercados, incluyendo el español. En cualquier caso, lluvia de secuelas, remakes spin-offs para tenernos a los fans contentos durante una temporada.

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

miércoles, 15 de marzo de 2017

El populismo y la incertidumbre amenazan las elecciones holandesas

FOTO: REUTERS/Yves Herman

Las elecciones de este miércoles en Holanda están señaladas en muchos calendarios como la primera prueba de fuego real para Europa tras el `brexit´. Después de un 2016 convulso y cargado de sobresaltos, en el que el euroescepticismo y la extrema derecha ganaron cada vez más apoyos, los comicios de este país, con el populista Geert Wilders liderando muchas encuestas, se ven como un peligroso examen.

La escalada diplomática entre Holanda y Turquía este fin de semana no ha hecho sino avivar la incertidumbre. El Gobierno de Países Bajos, presidido por Mark Rutte, impidió que dos ministros turcos dieran sendos mítines a favor de Erdogan en territorio holandés, algo que llevó al presidente otomano a tildar de “fascista” al ejecutivo neerlandés y a amenzar con represalias.

Esta política de antagonismos favorece tanto al propio Erdogan como a Wilders y muestra cómo los partidos tradicionales han optado por medidas de corte populista para evitar -sin demasiado éxito- el ascenso de grupos como el Partido por la Libertad (PVV) de Wilders.

Wilders podría ganar en un Parlamento muy fragmentado

Precisamente es el extravagante y xenófobo dirigente el que hasta ahora lideraba las encuestas con cerca del 20% de la estimación de voto. El discurso de Wilders, condenado en diciembre por incitar a la discriminación, tiene un corte eurófobo, identitario y antimusulmán, llegando incluso a referirse a los marroquíes residentes en Holanda como “chusma”. Sin embargo, la inmigración ha perdido cierto peso en la agenda política holandesa durante los últimos meses, por lo que la victoria de Wilders parece más lejana.

Y en el caso de que ganara sería muy complicado ver un Gobierno del PVV, pues los demás grupos han anunciado que no pactarán con ellos, algo que el propio Wilders ha tildado de “antidemocrático”. Holanda lleva más de un siglo con Gobiernos de coalición entre dos o más partidos, por lo que cabría esperar una unión entre varias -seguramente más de tres- fuerzas moderadas.

El triunfo de esta opción dependerá en gran medida de los resultados de Mark Rutte, actual Primer Ministro y líder del liberal Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD), a quien la mayoría de encuestas dan como segunda fuerza. Tras ellos aparecerían los democristianos del CDA y los liberales progresistas del D66. Aunque improbable, este martes algunos investigadores no descartaban la victoria de cualquiera de estos cuatro grupos gracias al voto útil para desbancar a los partidos de Wilders y Rutte.

En total, hasta 14 o 15 de los 28 partidos en liza podrían obtener representación en el Parlamento. Esto hace que el habitualmente complejo reparto de apoyos lo sea aun más y que la consecución de los 76 diputados suficientes para lograr la mayoría absoluta resulte más lejana y quede condicionada a acuerdos en un congreso muy fragmentado.

Los alrededor de 13 millones de holandeses llamados a las urnas este miércoles elegirán sus 150 representantes de la Cámara Baja a través de un sistema de representación proporcional con un distrito único a nivel nacional. Esto implica que un 0,67% de los votos garantizaría un asiento en el Parlamento, lo que también facilita la entrada de partidos pequeños.

Recuento manual para un escenario incierto

Tras varias convocatorias electorales haciendo uso de un sistema de voto electrónico, este año se anunció un regreso al recuento manual para evitar posibles intromisiones extranjeras. La decisión se tomó a raíz de las sospechas de hackeos rusos en las elecciones de Estados Unidos y tras los intentos de grupos de hackers de ese país de acceder a los equipos de varios organismos oficiales neerlandeses.

De producirse, esos ataques podrían beneficiar a los grupos radicales, sobre todo al PVV. Pero ha sido precisamente la tensión con Turquía la que quizás haya dado un último empujón a Wilders. No debería ser suficiente para gobernar y, a pesar de su posible victoria, el Gobierno de los Países Bajos volvería a estar formado por varias fuerzas tradicionales.

Pero lograr los acuerdos necesarios será complejo y llevará tiempo. Eso, en el clima actual de tensión y con un partido ultraderechista tan poderoso, daría lugar a decisiones bastante imprevisibles. Y eso no favorecerá la moderación en los comicios franceses o alemanes que se avecinan.

(Publicado en bez.es)

lunes, 27 de febrero de 2017

Análisis de la 89° Edición de los Oscars - Que cinco minutos no eclipsen cuatro horas


Nadie duda que el error al anunciar el premio a la Mejor película eclipsó cualquier otro galardón o instante de la 89° edición de los Oscar, pero dejemos de lado ese sorprendente final para analizar qué más nos deparó la ceremonia, que para algo hubo cuatro horas más de gala.

Cuatro horas que no se hicieron pesadas gracias a un maestro de ceremonias que supo desenvolverse bien. Aunque Jimmy Kimmel no es un magnífico monologuista, sabe ‘liarla’ y generar momentos memorables. Uno de ellos fue la visita de un grupo de sorprendidos turistas que, sin saberlo, fueron conducidos al interior del Dolby Theatre de Los Ángeles, donde se hicieron selfies con los actores de las primeras filas.



Muy comentado fue también el tuit que el presentador envió a Donald Trump, pues “preocupado” por la falta de actividad del Presidente en Twitter, decidió mandarle un “u up?” para saber si estaba despierto. Del mismo modo, habló con ironía de lo “sobrevalorada” que está Meryl Streep y de su intención de vetar a medios de comunicación con los que Trump ha tenido encontronazos. La presencia de la política estadounidense fue constante pero indirecta, sin llegar nunca a convertirse en la protagonista. 

Carga política en los premios

Tras las críticas del año pasado por la falta de diversidad racial, la Academia parece haber buscado un lavado de imagen en una velada en la que numerosos premios y nominaciones cayeron en manos no blancas. Podemos dudar si el aspecto político pesó más que las cuestiones puramente cinematográficas, pero la intención de rebelarse contra el nuevo equipo de gobierno estadounidense y contra la etiqueta de #OscarsSoWhite es innegable.

‘El viajante’, de Asghar Farhadi, fue elegida Mejor película extranjera por delante de la favorita ‘Toni Erdmann’. El director iraní había anunciado su intención de no acudir a la ceremonia por respeto a los afectados por el veto migratorio del gobierno estadounidense. El discurso de agradecimiento leído en su nombre fue uno de los instantes más reivindicativos de la noche.

Por su parte, el colectivo afroamericano estuvo notablemente representado con los premios a Mahershala Ali como Mejor actor de reparto en ‘Moonlight’, Viola Davis como Mejora ctriz de reparto por su papel en ‘Fences’, el Mejor documental que ganó la miniserie de Netflix sobre OJ Simpson y los reconocimientos a Mejor guión adaptado y Película de ‘Moonlight’.

Galardones muy repartidos

Es discutible si lo de ‘La La Land’ lo consideramos fracaso. Aspiraba a trece estatuillas -contaba con catorce nominaciones, pero dos coincidían en una misma categoría-, por lo que seis galardones, sobre todo tras perder la de Mejor película pueden saber a poco. Mas en esa media docena encontramos algunos de los principales: dirección, actriz principal, fotografía, banda sonora, canción y diseño de producción. No es una cosecha menor, aunque sí menor de lo esperada, lo que permitió que los premios se repartieran.

El equipo de ‘Moonlight’ puede estar más que satisfecho. Sus tres premios, incluyendo Mejor película, junto a guión adaptado y actor de reparto, son un magnífico resultado. También contentos estarán los responsables de ‘Manchester frente al mar’ -Mejor actor para Casey Affleck y Mejor guión original- y de ‘Hasta el último hombre’ -Mejor sonido y, por sorpresa, montaje-.


Curioso encontrar blockbusters como ‘Escuadrón Suicida’, ‘Animales fantásticos y dónde encontrarlos’ o ‘El libro de la selva’ entre las premiadas, pero en las categorías técnicas el presupuesto influye mucho. ‘El libro de la selva’, por cierto, se sumó a ‘Zootrópolis’ y ‘Piper’, que consiguieron los premios en las categorías de animación, dejando a Disney con tres galardones.

‘La llegada’ y ‘Fences’ -merecido y esperado Oscar para Viola Davis como Mejor actriz de reparto- se fueron solo con uno, mientras ‘Lion’ no se llevó ninguno. Aunque no se trate de sorpresas, es lo más cercano a “decepciones” que podemos mencionar.

También un poco decepcionados nos quedamos en España al saber que ‘Timecode’, de Juanjo Giménez, no se llevaba el premio a Mejor cortometraje de ficción, que se iba para la húngara ‘Sing’. La nota española la puso un Javier Bardem que, tras alabar el trabajo de Meryl Streep en ‘Los puentes de Madison’, presentó junto a ella uno de los premios de la noche.

El balance final se puede calificar como justo, a pesar de no producirse el esperado dominio de ‘La La Land’ y de algunos premios que, aunque puedan considerarse políticos, no son para nada inmerecidos. Todo eso en una gala bastante entretenida, que, por un garrafal error final, es ya Historia del Cine.

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

ESE momento en la 89° edición de los Oscar

Da igual todo. El análisis de la ceremonia de los Oscar 2017 pasa por un único instante. Todos sabemos al que me refiero.


‘La La Land’ partía como grandísima favorita tras batir récord de premios en los Globos de Oro y en las nominaciones de los Oscars. La gran duda de la noche parecía ser si conseguiría igualar -o incluso superar- los once galardones de ‘Ben-Hur’, ‘Titanic’ y ‘El retorno del rey’. A medida que avanzaba la gala se confirmaba que no habría tal récord, pues los premios estaban siendo muy repartidos.

Pero el final de la ceremonia parecía ser territorio de ‘La ciudad de las estrellas’. Damien Chazelle y Emma Stone confirmaban las predicciones y se convertían en Mejor director y Mejor actriz protagonista. Acumulaban seis premios y quedaba el principal, para el que también se veían favoritos.

Y sí, Warren Beatty y Faye Dunaway, veteranos del cine, salieron al escenario y anunciaron a ‘La La Land’ como Mejor película. Nadie se sorprendía. Hubo ciertas dudas al abrir el sobre, pero nadie se sorprendió al conocer a la vencedora; seguramente la edad de los actores que interpretaron a Bonnie y Clyde había empeorado su vista. 

Pero los académicos sabían que esa no era la película elegida. Tuvo que ser un realizador el que, mientras el equipo del musical dirigido por Damien Chazelle celebraba su premio sobre el escenario, saliera a comunicarles que se había producido un error. Y fue el productor de ‘La ciudad de las estrellas’, Jordan Horowitz, quien anunció que habían perdido. "No es un chiste", repetían desde el escenario. ‘Moonlight’ era la vencedora.

Y con los miembros de ambas películas sobre el escenario, Warren Beatty explicó que el sobre que le habían entregado contenía el premio de Mejor actriz protagonista para Emma Stone. Algo no cuadraba, pero en el papel ponía ‘La La Land’ y era la esperada vencedora, por lo que optaron por pronunciar su nombre.

La cuenta oficial de Twitter de la Academia de Hollywood y los medios de comunicación de todo el mundo informaron sobre el séptimo galardón de la noche para ‘La La Land’. Poco después, todos se vieron -nos vimos- obligados a rectificar en medio del estupor.

Fue el momento de la gala. Y seguramente sea uno de los momentos de la Historia de los Oscars desde que aparecieron en 1929. Nunca se había producido un error así, y menos en la categoría más destacada de todas.

Incluso si no se hubiera producido este error, la sorpresa habría sido mayúscula. La forma solo demuestra que los finales alternativos y sorprendentes no son patrimonio exclusivo del otro lado de la pantalla. En ocasiones la realidad también nos depara (bochornosas) sorpresas. Si el resultado final es satisfactorio o no y si la triunfadora de la noche es 'La La Land' o 'Moonlight' queda abierto para el debate. Y que se produzca ese debate es en sí mismo llamativo en una edición en la que 'La La Land' iba a arrasar, pero en la que un error de última hora le privó de su final feliz.

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

viernes, 24 de febrero de 2017

El autocine o la renovación de un modelo de negocio

FOTO: autocinesmadrid.es

Este viernes abre sus puertas el Autocine Madrid RACE, el primer autocine permanente en la capital desde 1959. Esta apertura acentúa la tendencia actual hacia la diversificación del modelo de negocio para hacer frente a la crisis del sector de exhibición cinematográfica.

La asistencia a las salas varía en función del precio de la entrada y de la calidad del producto: a medida que baja el precio o sube la calidad, aumenta la demanda. Al no tratarse de un bien de primera necesidad, la influencia del precio, así como de la situación económica de los consumidores, es bastante elevada. Así, la mayor parte de grandes apuestas para capear el temporal ha tenido que ver con esta variable: la Fiesta del Cine, los descuentos de los miércoles, etc.

Nuevos modelos de negocio

Sin embargo, los cines han apostado por otro tipo de estrategias, que han dado lugar a iniciativas novedosas para generar un valor añadido mucho mayor al visionado de una película. Sin ese valor añadido, las múltiples alternativas y mejoras técnicas para disfrutar del cine en casa acabarían con el negocio de la exhibición.

En el nuevo autocine de Madrid, además de una forma diferente y un punto romántica de ver películas, se ofrece una experiencia gastronómica y de ocio que trasciende lo cinematográfico. Los asistentes no acudirán solo por ver la película, sino por ser partícipes de la novedad, por la posibilidad de disfrutar del cine el aire libre o por la existencia de food trucks o de un diner americano.

Algo similar han buscado ofrecer desde hace ya varios años el resto de autocines españoles. El de Gijón, por citar solo uno, dispone de un autobús abierto desde el que ver las películas de una forma diferente o de terrazas para que a las dos horas de largometraje se pueda añadir un rato más de esparcimiento en un entorno distinto.

Pero no solo los autocines han ofrecido renovación. También los cines convencionales se han renovado, proyectando películas que en ocasiones escapan los circuitos habituales de exhibición. Películas independientes, jornadas temáticas, una mayor apuesta por la versión original -con o sin subtítulos- o la reposición de filmes antiguos han acompañado a los estrenos más comerciales a los que hasta ahora acostumbraban.

Otro cines han realizado proyecciones especiales con fines educativos para centros escolares, algunos han alquilado de salas para eventos o proyecciones especiales y otros aprovechan su pantalla grande para retransmitir otros espectáculos, como ópera o teatro. También, por supuesto, la técnica ha permitido la aparición de salas que aprovechan las últimas novedades sonoras o visuales.

Algunos cines incluso han comenzado a ofrecer cine a la carta; se crea un evento a través de Internet para proyectar una determinada película y solo tendrá lugar si se alcanza un cupo mínimo de espectadores interesados.

Pero la inventiva va más allá del contenido de la pantalla. A imitación del teatro, algunas compañías ofrecen ya desde hace años precios distintos dependiendo de la ubicación de la butaca en la sala o de su comocidad. También la variedad gastronómica ha aumentado, y ya son muchos los cines que han ampliado su menú fuera de las clásicas palomitas.

También han surgido iniciativas más humildes que han buscado mantener abiertos los cines o determinadas salas a través de cooperativas. Muchos cines han logrado salvarse del cierre gracias a espectadores comprometidos, pasando casi de ser un negocio a un bien cultural.

La renovación está dando sus frutos

Muchas de estas innovaciones reflejan una mayor cercanía a los intereses de los grandes aficionados al cine, que cuentan con nuevas opciones para disfrutar de una película. Pero también, dada su versatilidad, consiguen llegar a un público que hasta ahora no tenía incentivos para acudir a una sala de cine.

La originalidad de todas estas ideas está detrás de la supervivencia de muchas de las salas que, con el modelo de estrenos+palomitas, ya habrían cerrrado. Y también se ha visto reflejado en el repunte en la venta de entradas en estos últimos años. Obviamente, el precio, la mejora de la situación neconómica y el atractivo de las películas también han influído. Sin embargo, más allá de las cifras globales, la renovación del modelo de negocio de los cines es ya imparable. Y de momento, ni el IVA, ni la piratería, ni Netflix podrán acabar con el cine.

(Publicado en Mundiario)

lunes, 20 de febrero de 2017

67° edición de la Berlinale - Palmarés

La del 2017 no ha sido la mejor edición de la Berlinale. Un palmarés discutido, falta de estrellas y cierta mediocridad en las películas. Pero hay que ver lo positivo y podemos encontrarlo en el producto español; no solo por la cantidad, sino también por la elección de ‘Estiu 1993’ como mejor ópera prima.
FOTO: Tobias Schwarz

La sensible historia infantil y autobiográfica de la directora catalana Carla Simón recibió además, exaequo con la cinta coreana ‘Becoming Who I Was’, el gran premio especial del jurado en la sección Generation Kplus.

El Oso de Oro, por su parte, fue para la película húngara ‘On Body and Soul’. La historia de amor entre una autista y un discapacitado ha sido la elegida por el jurado que presidía Paul Verhoeven como la mejor de esta 67ª edición de la Berlinale. Los Osos de Plata individuales fueron para el director finlandés Aki Kaurismäki por ‘The Other Side of Hope’, para Georg Friedrich como mejor actor por ‘Bright Nights’ y para Kim Minhee como mejor actriz por ‘On the Beach at Night Alone’. El galardón al mejor guión lo recibió la chilena ‘Una mujer fantástica’, que también fue reconocida con los premios Teddy y la Mención Especial del Jurado Ecumenico, mientras ‘Ana, mon amour’ fue elegida como la cinta con mejor montaje.

El Gran Premio del Jurado fue para ‘Felicité’, un filme franco-senegalés sobre una mujer indomable. De las galardonadas fue, probablemente, la que mayor conciencia social aportaba. En un certamen como el de Berlín, que suele (o que, para muchos, debería) caracterizarse por la carga política y reivindicativa de las películas, este año parece haberse echado de menos más compromiso.

Sin unanimidad en casi ningún premio y sin estrenos que podamos considerar verdaderamente sobresalientes, esta edición de la Berlinale deja mucho espacio para el debate. Quizá eso sea una buena noticia en vista de lo que parece que tendrá lugar dentro de una semana en los Oscar. 
FOTO: Berlinale

El palmarés completo de la Berlinale 2017

Sección Oficial

- Oso de Oro a la mejor película: ‘On Body and Soul’ (Teströl és lélekröl), de Ildiko Enyedi (Hungría). 

- Oso de Plata - Gran Premio del Jurado: ‘Felicité’, de Alain Gomis (Francia, Senegal, Bélgica, Alemania) 

- Oso de Plata - Premio Alfred Bauer: ‘Spoor’ (Pokot), de Agnieszka Holland (Polonia) 

- Oso de Plata a la dirección: Akis Kaurismäki, por ‘The Other Side of Hope’ (Toivon tuolla puolen) (Finlandia) 

- Oso de Plata a la mejor actriz: Kim Minhee, por ‘On the Beach at Night Alone’ (Bamui Haebyun-Eoseo Honja) (Corea) 

- Oso de Plata al mejor actor: Georg Friedrich, por ‘Bright Nights’ (Helle Nächte) (Alemania) 

- Premio a la mejor ópera prima: ‘Verano 1993’ (Estiu 1993), de Carla Simón (España) 

- Oso de Plata al mejor guión: ‘Una mujer fantástica’, de Sebastián Lelio (Chile, España, Alemania, Estados Unidos) 

- Oso de Plata a la mejor aportación artística: ‘Ana, mon amour’, de Calin Peter Netzer (Rumanía) 

- Oso de Oro al mejor cortometraje: ‘Cidade pequena’, de Diogo Costa Amarante (Portugal) 

- Oso de Plata al cortometraje: ‘Ensueño en la Pradera’, de Esteban Arrangoiz Julien (México) 

Jurados independientes

- Premio de la Crítica Internacional Fipresci, sección a competición: ‘On Body and Soul’ (Testrol és Lélekrol), de Ildiko Enyedi (Hungría) 

- Premio de la Crítica Internacional Fipresci, sección Panorama: ‘Pendular’, de Julia Murat (Brasil) 

- Premio Amnistía Internacional: ‘La libertad del diablo’, de Everardo González (México) 

- Mención Especial del Jurado Ecuménico: ‘Una mujer fantástica’, de Sebastián Lelio (Chile, España, Alemania, EEUU) 

- Premio Teddy al cine de contenido LGTBI: ‘Una mujer fantástica’, de Sebastián Lelio (Chile, España, Alemania, EEUU). 

- Gran Premio del Jurado de la sección Generation Kplus: ‘Verano 1993’ (Estiu 1993), de Carla Simón (España); exaequo con ‘Becoming Who I Was’, de Chang-Yong Moon (Corea).

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Día decisivo para el CETA en el Parlamento Europeo

FOTO: Europa Press
En medio de la ola proteccionista que se extiende progresivamente por los países occidentales, la Unión Europea y Canadá aspiran a dar este miércoles un paso clave para la firma del acuerdo CETA. El Acuerdo Integral sobre Economía y Comercio (CETA, por sus siglas en inglés) busca derribar hasta un 98% de las barreras al comercio y la inversión entre Canadá y la Unión Europea. Se estima que el PIB de las naciones involucradas cercerá en torno al 0,03%.

Las primeras negociaciones comenzaron en 2009 y el texto se concluyó cinco años más tarde, en agosto de 2014. Pero la firma del acuerdo solo pudo lograrse el pasado 30 de octubre, tras intensas negociaciones con la región belga de Valonia, que inicialmente se había mostrado contraria al acuerdo. Hoy tendrá lugar en el Parlamento Europeo la votación para ratificarlo.

Democristianos y liberales votarán a favor, como también hará buena parte de los europarlamentarios socialistas, entre los que existe una notable división. Los verdes, los populistas y los partidos más a la izquierda y a la derecha votarán en contra. Sería una sorpresa mayúscula que el tratado no se ratificase. De hecho, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se dirigirá mañana a la cámara para agradecer y celebrar dicha ratificación.

El acuerdo entrará entonces en vigor y en los próximos meses comanzará a aplicarse, al menos de forma parcial. Sin embargo, el proceso amenaza con alargarse varios años.

El proceso aún será largo

Para una aplicación total del tratado, se precisa el visto bueno formal de los parlamentos nacionales de todos los estados miembros. El proceso puede durar años, pues los ministerios responsables de economía, medio ambiente o asuntos exteriores en cada país deberán revisarlo minuciosamente.

Además, en algunas naciones esa aceptación depende de más de una cámara parlamentaria, lo que no solo retrasaría la votación nacional, sino que podría llegar a impedirla. Es el caso de Bélgica, que para poder ratificar el acuerdo a nivel estatal, deberá contar con el consentimiento del parlamento valón, que ya ha amenazado con no ratificar el tratado si no se respetan sus reivindicaciones. En total, se estima que a los parlamentos nacionales de los Veintiocho, se sumen diez cámaras regionales más.

Eso no es todo. Varios grupos políticos han anunciado su intención de someter la decisión de los parlamentos a un referéndum popular. Es el caso de los partidos nacionalistas, que cuentan con bastantes opciones de hacerse fuertes en muchos de los países europeos llamados a las urnas este año o el que viene. Si los partidos contrarios al CETA llegaran al poder o lograran mayorías suficientes en sus respectivos parlamentos nacionales, algo que es probable que se produzca en países como Francia, Holanda, Alemania o Austria, la ratificación del tratado no se produciría. El CETA podría pasar años deambulando por los parlamentos europeos hasta conseguir, si lo hiciera, una entrada en vigor completa.

Protestas ciudadanas

Pero la oposición al acuerdo no está solo en las esferas políticas, sino también en la calle. En prácticamente todos los países europeos, incluída España, se han sucedido manifestaciones, algunas de considerable magnitud.

Las críticas se centran en un sistema de arbitraje entre Estados y multinacionales que inicialmente se había concebido como una institución privada. También se había cuestionado el poder que acumulaban las grandes empresas, la pérdida de puestos de trabajo locales -sobre todo en sectores como la agricultura- y la posible bajada de los estándares en materia de seguridad alimentaria y medio ambiente.

Aunque algunos de estos puntos se han intentado limar, muchos ciudadanos siguen mostrándose escépticos, sobre todo debido al secretismo en el que se llevaron a cabo las negociaciones durante la redacción del tratado. 

Estos recelos son muy similares a los que había despertado el TTIP, el tratado que la UE y Estados Unidos habían negociado. Con una oposición popular aun mayor, y tras haber sido rechazado tanto por Trump como por Hillary Clinton durante sus campañas, el acuerdo está congelado. 

De momento el CETA parece que seguirá adelante. Si finalmente consigue implantarse por completo o si acaba también fracasando tardaremos todavía años en saberlo.

(Publicado en bez.es)

jueves, 2 de febrero de 2017

La acogedora Canadá, sacudida por el ataque islamófobo a una mezquita


La actualidad del último fin de semana de enero vino marcada por la orden ejecutiva aprobada por el presidente estadounidense, Donald Trump, de no dejar entrar en el país a personas con pasaporte de siete países de mayoría musulmana. A raíz de esta medida, Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, escribía en su cuenta de Twitter: “A los que huyen de las persecuciones, el terror y la guerra, los canadienses os darán la bienvenida, sin importar vuestra fe. La diversidad es nuestra fuerza. Bienvenidos a Canadá”.

Solo unas horas después del mensaje, y con una repercusión mediática muy inferior a la que han recibido otros ataques terroristas en los últimos meses, un tiroteo contra una mezquita en Quebec acababa con la vida de seis personas que se encontraban en su interior rezando.

Inicialmente se detuvo a dos individuos, pero uno de ellos, de origen marroquí, fue puesto en libertad al ser considerado solo un testigo. El otro, un franco-canadiense de 27 años, Alexandre Bissonnette, que se entregó a la policía, está considerado como único autor de la matanza; se trataría de un “lobo solitario”, como lo describió el ministro canadiense de Seguridad Pública, Ralph Goodale, con ideas nacionalistas y antiinmigración.

La mezquita había sido objeto de algunos brotes islamófobos en los últimos meses, mas nunca se habían producido sucesos violentos. De hecho, este es el primer atentado al que se enfrenta el ejecutivo de Trudeau desde que llegara al poder a finales de 2015. Los incidentes de este tipo no son habituales en Canadá -la provincia de Quebec es, no obstante, una de las más complejas en este aspecto dado su mayor sentimiento identitario e independentista-, donde los últimos actos terroristas habían tenido lugar en octubre de 2014, cuando, en menos de una semana, dos ataques de islamistas radicalizados costaron la vida a dos soldados canadienses. En aquel momento, y con un primer ministro conservador como Stephen Harper, la respuesta fue moderada y sin populismos como los que hemos visto tras los atentados en Europa.

En esta ocasión ha sucedido lo mismo y las únicas voces que se han escuchado han sido de condena y unidad, tanto a nivel político -los líderes de los dos principales partidos de la oposición acompañaron a Trudeau en su visita al lugar del atentado- como en el conjunto de la sociedad, que se ha volcado en sus muestras de apoyo a la comunidad musulmana, que supera el millón de personas en un país de 36 millones de habitantes.

Estas reacciones se entienden por la falta de movimientos islamófobos o ultranacionalistas en un país con escasa tradición identitaria, más cercano siempre a la multiculturalidad y con una larga historia de acogida al inmigrante.

Política de brazos abiertos

Canadá acogió 25.000 refugiados sirios entre noviembre de 2015 y marzo de 2016, alcanzando los 39.000 asilados en el conjunto de 2016. En 2017 el plan del gobierno es el de dar refugio a 40.000 personas más. En total, la cifra de inmigrantes recibidos en Canadá el pasado año asciende a unos 300.000, algo que, según los planes gubernamentales, se repetirá en 2017.

Y si las cifras son elocuentes, también lo es el simbolismo. El propio primer ministro recibióen diciembre de 2015 en el aeropuerto de Toronto a los primeros 163 refugiados sirios que llegaron como parte del contingente que el gobierno de Trudeau se había comprometido a aceptar durante la campaña electoral.

También carga simbólica tuvo el nombramiento a finales de 2016 de Ahmed Hussen como Ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía. Hussen había llegado a Canadá procedente de Somalia como refugiado en 1993, por lo que su experiencia será no solo útil al hacer frente al desafío migratorio, sino que sirve como ejemplo para los miles de inmigrantes que llegan a un país en el que parece que sí tienen oportunidades.

Esas oportunidades, la sensación de seguridad y la tradición acogedora y multicultural de Canadá hacen que la convivencia haya sido tan positiva. El atentado islamófobo de esta semana supone un ataque a todos estos valores, pero la respuesta que ha generado demuestra que la integración y la unidad de la sociedad canadiense son más fuertes que en otros países occidentales.

(Publicado en Neupic)