viernes, 7 de febrero de 2020

[Series] ‘Cara a cara’. la narración como fortaleza

Filmin estrena el 11 de febrero ‘Cara a cara’, una miniserie danesa con una estructura llamativa sobre un policía que investiga el supuesto suicidio de su hija


Ulrich Thomsen Cara a cara

Un policía investigando, fuera de los canales oficiales y con métodos violentos e ilegales, la muerte, aparentemente un suicidio, de una joven. Nada particular en una serie noir. Tampoco se aleja de los cánones del género el hecho de que la fallecida sea la propia hija del policía, ni que, a medida que se van conociendo, los secretos generen cada vez más incógnitas. La línea argumental tampoco es especialmente original: el policía va encontrándose con potenciales sospechosos o con personas relacionadas con su hija, que le van desvelando una vertiente de ella totalmente desconocida. Y aunque todos los involucrados parecen tener coartadas y el suicidio siempre se mantiene como hipótesis más probable, continuamente se observan cabos sueltos, inconsistencias y mentiras.

La miniserie danesa ‘Cara a cara’, que en su título tampoco resulta llamativa, es, en esencia, un nordic noir más. No obstante, hay aspectos narrativos y formales que convierten a esta serie que se estrena en Filmin el próximo 11 de febrero en un trabajo de notable atractivo. Destaca, sobre todo, la estructura de la serie, de ocho capítulos de 25 minutos, en cada uno de los cuales el protagonista se enfrenta –cara a cara– con uno de los posibles involucrados. Así, sin una rigurosidad estricta que podría hacerle caer en la artificialidad, cada episodio tiene un antagonista y un escenario diferentes, pero con una estructura muy semejante, lineal y sin saltos temporales. Las historias se encadenan, cada una conduce a la siguiente, y la intensidad y la fuerza van aumentando a medida que avanzamos.

Estructura para una historia convencional


La factura es, en general, de calidad, con interpretaciones muy solventes de algunos de los principales nombres de la televisión y el cine daneses: Ulrich Thomsen, David Dencik, Nikolaj Lie Kaas o Trine Dyrholm. Con esto, la miniserie es más que correcta, pero la historia resulta convencional y sin excesiva profundidad ni capacidad de sorpresa. Esa falta de profundidad hace que numerosos flecos y detalles queden sin explicación, además de dejar un final bastante abierto. No obstante, es cierto que esta decisión permite establecer un filtro más potente sobre el conocimiento que tiene el espectador, siempre limitado por los impulsos del protagonista, e incorporando además elementos de duda muy poderosos. De esta forma se transmite de manera acertada ese conocimiento incompleto de quien sigue una teoría improbable, alguien expuesto al engaño y una cantidad de información abrumadora y, a menudo, contradictoria. Es posible que queden múltiples elementos y decisiones sin justificar, pero la apuesta es valiente.


Nikolaj Lie Kaas Cara a cara

Más allá de estos aspectos, tanto los más atractivos como los menos, son la estructura y la narración las que convierten a ‘Cara a cara’ en una obra de interés. No abandona los patrones del género, no ofrece sorpresas ni tensión como otras obras semejantes, tampoco hay un importante análisis social subyacente… Pero hay suficientes elementos que, sin ofrecer una ruptura absoluta, sí que aportan el aliciente suficiente para que una historia negra correcta, aunque convencional, gane fuerza y ofrezca un conjunto más rico que la suma de sus partes gracias a una narración inteligente y novedosa.

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)