Mostrando entradas con la etiqueta Orlando Bloom. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Orlando Bloom. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de agosto de 2019

[Series] 'Carnival Row': Fantasía y crítica sociopolítica en una ciudad victoriana

Con el sello de Guillermo del Toro y protagonizada por Orlando Bloom y Cara Delevingne, la gran apuesta de Amazon, ‘Carnival Row’, es una serie de fantasía ambientada en una ciudad victoriana en la que una ola de asesinatos despierta el pánico en medio de una crisis migratoria y de racismo 



'Carnival Row': Fantasía y crítica sociopolítica en una ciudad victoriana

Llega como una de las series más ambiciosas de la temporada. No en vano, se trata de una producción propia de Amazon, una serie de época con una cuidada ambientación, importantes efectos visuales, caras conocidas –Cara Delevingne, Orlando Bloom o Jared Harris, entre otros– y, quizás el elemento más determinante, Guillermo del Toro en la producción. Este rol, a pesar de su importancia, debe matizarse pues, aunque el proyecto es suyo, el cineasta mexicano se fue desvinculando a medida que avanzaba. Recordemos que acaba de estrenar ‘Historias de miedo para contar en la oscuridad’, que está con las series de Los cuentos de Arcadia para Netflix y que el año que viene estrena ‘Pinocho’ y ‘Nightmare Alley’.

Sin embargo, aquí está indudablemente su mundo: fantasía y mensaje político subyacente incluidos. En este caso, crítica al racismo, la xenofobia y la discriminación a través de una sociedad victoriana en la que hadas, faunos y otras criaturas fantásticas viven refugiadas en una ciudad humana, en el que son discriminadas, tras haber tenido que huir de sus hogares por la guerra causada, precisamente, por los humanos. La asociación con la situación actual de tantas personas que deben huir del infierno en el que se han convertido sus países se acentúa por el comienzo del piloto con el naufragio de un barco que trasportaba a hadas que escapaban de su hogar. 

La serie es inteligente en su retrato sociopolítico, con referencias cuidadas y con trasfondo en torno a los temas ya mencionados, pero también a otros como el colonialismo, la religión o la política, en el que los bandos se dividen entre quienes quieren acoger e integrar a los seres fantásticos y quienes abogan por la superioridad de los humanos y por no aceptar más inmigrantes. No obstante, en ningún caso se trata de referencias sutiles y, en ocasiones, centrarse en esos debates sociopolíticos impide que las tramas adquieran la agilidad que a veces sería bienvenida. 

Más que una crítica sociopolítica 


Con el contexto que hemos mencionado de fondo, la trama principal se centra en la investigación de una serie de horribles asesinatos por el inspector Rycroft Philostrate (Orlando Bloom). La trama se va complicando a medida que avanzan los capítulos de 50-60 minutos, y nuevas líneas argumentales se van incorporando, cruzándose entre ellas, lo que va añadiendo emoción y capas a la historia. De hecho, el piloto es quizás el episodio más flojo, prestando más atención a esos aspectos de contexto que permiten referirse a la sociedad actual que al desarrollo de la historia principal, y sin haber dado cabida todavía a las líneas argumentales secundarias. 

A medida que avanza ‘Carnival Row’, también el ritmo va creciendo, si bien es cierto que tanto en la narración como en algunos elementos del guion todavía hay margen de mejora de aquí hasta el final de esta primera temporada. Quizás el punto de inflexión lo marca el tercer capítulo, que realiza un flashback que explica la relación del personaje de Bloom con el de Cara Delevingne, que interpreta al hada Vignette. A partir de este momento, habiendo entendido mucho más sobre el pasado de gran parte de los personajes e historias, el contenido de los siguientes episodios es más sencillo, enriquecedor y disfrutable.

'Carnival Row': Fantasía y crítica sociopolítica en una ciudad victoriana

Más allá de estos elementos, si la serie destaca por algo es por su gran poderío visual, por una magnífica ambientación con una notable estética steampunk –la serie se rodó en Praga, que recrea la ciudad victoriana de The Burgue– y por un gran cuidado del vestuario y el maquillaje. El casting también resulta acertado y, sin interpretaciones memorables, casi todo el elenco está más que correcto.

Parece que estos últimos puntos continuarán en lo que queda de temporada. Veremos si los relacionados con la trama, la crítica sociopolítica y la narración aprovechan sus virtudes y mejoran sus debilidades. Así, ‘Carnival Row’ podría alcanzar sin problema la relevancia a la que parece estar destinada.

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Crítica: 'Piratas del Caribe: En el fin del mundo' (2007), de Gore Verbinski


Si al hablar de ‘El cofre del hombre muerto’ destacábamos su mayor espectacularidad, oscuridad y grandilocuencia con respecto a ‘La maldición de la Perla Negra’, en el caso de ‘En el fin del mundo’ la tendencia continúa. Y si la segunda parte llegaba a resultar excesiva por momentos, esta tercera entrega padece el mismo mal incluso con más frecuencia. Eso sí, en esta ocasión no quedan dudas de que nos encontramos ante una cinta épica.

Y es que ya no son Jack Sparrow, Elizabeth Swan o Will Turner los que están en peligro, sino que la existencia de la piratería misma depende de una reunión a la que serán congregados los nueve señores de la piratería para decidir cómo enfrentarse a la Compañía de las Islas Orientales. Uno de ellos es Jack Sparrow, que se encuentra en el Dominio de Davy Jones, una condena peor que la muerte. Para ello, Swan, Turner y los demás seguidores de Sparrow viajarán, capitaneados por Barbossa, a donde nadie ha llegado: el fin del mundo.

Es una historia con todos los tintes épicos que culmina con una impresionante batalla naval. Una obra de casi tres horas de metraje que, a pesar de no resultar larga en absoluto, sí que deja algunas tramas pocos definidas, con personajes o historias que podrían haberse completado o explorado más. Y es que en la marabunta de tramas y figuras secundarias, algunas de ellas verdaderamente interesantes, resulta complicado comprender dónde residen las lealtades en cada momento o quiénes son en realidad los buenos. La narración es más floja de lo que cabría esperar y, aunque se consigue salvar gracias al derroche visual, hay partes de la cinta que hacen agua.


Mas siempre sale a flote, gracias también a los toques de humor y a la capacidad que mantiene de sorprendernos, como ha ocurrido durante toda la saga. Como ocurre con sus predecesoras, es puro entretenimiendo y diversión, aunque en esta ocasión los fallos narrativos sean algo más notables y se vislumbre ya el intento por exprimir en exceso la gallina de los huevos de oro –algo que no ha impedido a Disney hacer, hasta el momento, dos películas más–.

Tanto el reparto como la historia principal guardan importante relación con ‘El cofre del hombre muerto’, con la que tiene abundantes similitudes, sobre todo en su tendencia a la espectacularidad y la exageración, y con la que fue rodada de forma simultánea. Sin embargo se distancia de ella en su mayor tendencia a escenas marítimas a bordo de barcos, abandonando tanta tierra firma como aparecía en esa segunda parte. Un acierto que la aproxima a lo que había sido ‘La maldición de la Perla Negra’, a lo que contribuye también la presencia del capitán Barbossa, interpretado por Geoffrey Rush, uno de los personajes más atractivos del universo de Piratas del Caribe y quizás el único que hace sombra en ingenio a Jack Sparrow.

Un acierto también es la música de Hans Zimmer, que contribuye a dar más sensación de obra épica y monumental. Que lo es, sin duda, pero que queda empañada por dejarnos la sensación de que estos mares ya los hemos surcado. La fórmula que tan bien ha fundionado, para poder seguir explotándose, necesita renovación. Aunque haya que ir al fin del mundo a encontrarla.

Lo mejor: los efectos especiales y la música. Sin olvidar a Jack Sparrow, como siempre
Lo peor: la narración, caótica y poco cuidada
Nota: 7

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

martes, 23 de mayo de 2017

Crítica: 'Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto' (2006), de Gore Verbinski


Enemigos más siniestros y casi invencibles, personajes más desagradables, más sentimientos de amor o familia, más profundidad, más violencia, más peligro, más oscuridad, más fantasía... Tras el éxito de ‘La maldición de la Perla Negra’, la secuela de Piratas del Caribe necesitaba algo más que la piratería casi inocente de su predecesora. Lo consigue, pero para ello entrega al diablo –o a Davy Jones– su alma, perdiendo su esencia y cayendo por momentos en el exceso.

No obstante, bienvenido sea ese exceso. Es tan entretenida como la primera y mucho más espectacular, manteniendo los mismos impredecibles giros de guion, aunque en esta ocasión resulten menos efectistas y más ajustados a la narración. Una narración más cuidada pero menos creíble. Aun así, la acción, la fantasía y el humor siguen intactos, haciendo que la película sea disfrutable al máximo.

En esta ocasión, con Elizabeth Swan y Will Turner enfrentándose a la horca por haber ayudado a escapar a Jack Sparrow, el propio Will se lanzará a buscar al pirata de la Perla Negra conseguir el perdón de manos de Lord Beckett, que ansía una peculiar brújula en manos de Sparrow. Jack, por su parte, está obsesioando por encontrar la forma de saldar una deuda con Davy Jones, capitán del Holandés Errante, un barco fantasma capaz de invocar al monstruo más peligroso del océano.

Todo ello con el añadido de caníbales, de personajes mitad humanos-mitad criaturas marinas, de cofres con tesoros más valiosos que el oro, de piratas que regresan del Más Allá... Y, por supuesto, con el estrafalario Jack Sparrow. Johnny Depp vuelve a destacar sobre un reparto más imponente si cabe que en la primera parte, añadiendo a Orlando Bloom, Keira Kngihtley o Jack Davenport, nombres de la talla de Bill Nighy o de Stellan Skarsgard.

Todo eso ayudó a que el éxito en taquilla superase al de su predecesora, batiendo varios records de recaudación. Además, y aunque la crítica no mostró el entusiasmo anterior, los premios volvieron a sonreir a los piratas, consiguiendo el Oscar y el BAFTA a Mejores efectos visuales y el Globo de Oro para Johnny Depp. Ambas categorías demuestran las fortalezas de la cinta: el exagerado y excéntrico capitán Sparrow y el podería visual de las batallas navales, de los paisajes salvajes de las islas caribeñas y de las criaturas fantásticas.


Y estos elementos son clave a la hora de conseguir una obra de grandes dimensiones, tanto en su espectáculo, como en su duración. Dos horas y media de metraje que por momentos pueden parecer demasiadas debido a algunas escenas innecesarias, pero que se esfuman como un barco navegando a toda vela, dejándonos pidiendo más y deseando comenzar el abordaje de la tercera parte.

‘El cofre del hombre muerto’ puede resultar abrumadora y excesiva, pero es que ese parece ser el objetivo: aprovechar los aciertos de la original en una cinta de mayores dimensiones. Y es que Gore Verbinski sabe conducir la nave en esas aguas y, acompañado por una tripulación de grandes intérpretes, logra una estupenda y entretenida película de aventuras. Y, aunque no iguala lo que supuso 'La maldición de la Perla Negra', es una secuela perfectamente satisfactoria.

Lo mejor: de nuevo, el Capitán Jack Sparrow
Lo peor: que algunas escenas aporten muy poco a la trama y alarguen en exceso la película
Nota: 7

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

lunes, 22 de mayo de 2017

Crítica: 'Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra' (2003), de Gore Verbinski


Este viernes llegará a los cines españoles, por fin, la quinta entrega de una de las sagas más relevantes y exitosas, si no de toda la historia del cine, sí de lo que llevamos de siglo. 'Piratas del Caribe' vuelve, casi catorce años después del estreno de la primera parte. Aprovechamos la ocasión para echarnos a la mar y repasar las cuatro aventuras que hasta ahora ha protagonizado el capitán Jack Sparrow. Y comenzamos por esa sorpresa que fue 'La maldición de la Perla Negra'.

La historia, ambientada en el Mar Caribe en el siglo XVIII, muestra los intentos de Jack Sparrow por recuperar la Perla Negra, el barco que había capitaneado hasta el amotinamiento de sus tripulantes, mientras el herrero Will Turner hará todo lo posible para rescatar a Elizabeth Swan, secuestrada por la tripulación maldita de la Perla Negra, lo que llevará a ambos a unir fuerzas. En realidad todo es mucho más complicado, pues la película está estructurada en torno a continuos cambios de lealtades, amistades y bandos, impredecibles giros de guion y constantes sorpresas y trucos. 

Y aunque todo esto disminuye la profundidad, coherencia y lógica en la trama, permite una gran agilidad y un ritmo frenéticos que la convierten en una cinta entretenida como pocas. Gracias a la combinación de humor, acción, aventuras y romance en torno a una historia fantástica de piratas y fantasmas, con un reparto de lujo y un presupuesto de 140 millones de dólares, logró un éxito casi irrepetible que superó con creces cualquier expectativa. Con el respaldo de Disney, el público se enamoró de la vida pirata como nunca antes.

Pero más allá del blockbuster, hay que reconocer el buen hacer de los equipos de maquillaje, vestuario o efectos especiales, que alcanzan un realismo y una espectacularidad muy llamativos. Y también hay que destacar el trabajo de los actores, sobre todo, por supuesto, el de un Johnny Depp que confirmó su condición de estrella en uno de sus papeles más emblemáticos. El excéntrico y carismático capitán Jack Sparrow permitió a Depp un derroche interpretativo exagerado y trabajado, que se une además a la larga lista de personajes peculiares a los que ha dado vida el magnífico y polémico actor estadounidense.


Todo lo anterior generó un suculento botín a la cinta dirigida por Gore Verbinski, que consiguió cinco nominaciones a los Oscar, otra en los Globos de Oro y cinco más en los BAFTA, donde se llevó el Premio al mejor maquillaje. También el Sindicato de Actores entregó el galardón a Johnny Depp como Mejor actor. Y por encima de los premios y del reconocimiento de buena parte de la crítica, destaca el éxito del público y el hecho de haber pasado a formar parte de la cultura popular. El personaje de Jack Sparrow es de los más trascendentes del cine, la música de Hans Zimmer sigue poniendo fondo a momentos épicos y las aventuras marinas no se comprenden ya sin esta película.

Y es que 'La maldición de la Perla Negra' cambió la concepción del blockbuster y el cine de entretenimiento para siempre. Sin mayores pretensiones, porque no hacen falta, esta primera parte de 'Piratas del Caribe' surca los mares ofreciendo diversión y entretenimiento sin límites. Solo queda descorchar el ron y disfrutarla.

Lo mejor: Jack Sparrow, posiblemente el mejor pirata que hayáis conocido
Lo peor: la falta de coherencia o de profundidad en algunos aspectos de la historia
Nota: 8

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)