Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de mayo de 2017

Crítica: 'Piratas del Caribe: En el fin del mundo' (2007), de Gore Verbinski


Si al hablar de ‘El cofre del hombre muerto’ destacábamos su mayor espectacularidad, oscuridad y grandilocuencia con respecto a ‘La maldición de la Perla Negra’, en el caso de ‘En el fin del mundo’ la tendencia continúa. Y si la segunda parte llegaba a resultar excesiva por momentos, esta tercera entrega padece el mismo mal incluso con más frecuencia. Eso sí, en esta ocasión no quedan dudas de que nos encontramos ante una cinta épica.

Y es que ya no son Jack Sparrow, Elizabeth Swan o Will Turner los que están en peligro, sino que la existencia de la piratería misma depende de una reunión a la que serán congregados los nueve señores de la piratería para decidir cómo enfrentarse a la Compañía de las Islas Orientales. Uno de ellos es Jack Sparrow, que se encuentra en el Dominio de Davy Jones, una condena peor que la muerte. Para ello, Swan, Turner y los demás seguidores de Sparrow viajarán, capitaneados por Barbossa, a donde nadie ha llegado: el fin del mundo.

Es una historia con todos los tintes épicos que culmina con una impresionante batalla naval. Una obra de casi tres horas de metraje que, a pesar de no resultar larga en absoluto, sí que deja algunas tramas pocos definidas, con personajes o historias que podrían haberse completado o explorado más. Y es que en la marabunta de tramas y figuras secundarias, algunas de ellas verdaderamente interesantes, resulta complicado comprender dónde residen las lealtades en cada momento o quiénes son en realidad los buenos. La narración es más floja de lo que cabría esperar y, aunque se consigue salvar gracias al derroche visual, hay partes de la cinta que hacen agua.


Mas siempre sale a flote, gracias también a los toques de humor y a la capacidad que mantiene de sorprendernos, como ha ocurrido durante toda la saga. Como ocurre con sus predecesoras, es puro entretenimiendo y diversión, aunque en esta ocasión los fallos narrativos sean algo más notables y se vislumbre ya el intento por exprimir en exceso la gallina de los huevos de oro –algo que no ha impedido a Disney hacer, hasta el momento, dos películas más–.

Tanto el reparto como la historia principal guardan importante relación con ‘El cofre del hombre muerto’, con la que tiene abundantes similitudes, sobre todo en su tendencia a la espectacularidad y la exageración, y con la que fue rodada de forma simultánea. Sin embargo se distancia de ella en su mayor tendencia a escenas marítimas a bordo de barcos, abandonando tanta tierra firma como aparecía en esa segunda parte. Un acierto que la aproxima a lo que había sido ‘La maldición de la Perla Negra’, a lo que contribuye también la presencia del capitán Barbossa, interpretado por Geoffrey Rush, uno de los personajes más atractivos del universo de Piratas del Caribe y quizás el único que hace sombra en ingenio a Jack Sparrow.

Un acierto también es la música de Hans Zimmer, que contribuye a dar más sensación de obra épica y monumental. Que lo es, sin duda, pero que queda empañada por dejarnos la sensación de que estos mares ya los hemos surcado. La fórmula que tan bien ha fundionado, para poder seguir explotándose, necesita renovación. Aunque haya que ir al fin del mundo a encontrarla.

Lo mejor: los efectos especiales y la música. Sin olvidar a Jack Sparrow, como siempre
Lo peor: la narración, caótica y poco cuidada
Nota: 7

(Publicado en Los Lunes Seriéfilos)

martes, 2 de mayo de 2017

Egal wie. Filmkritik von 'Die Fälscher'


Bereits Viktor Frankl schrieb, dass es für einen KZ-Gefangenen vor allem um eines ging: zu überleben, egal wie. In Die Fälscher zeigt uns Stefan Ruzowitzky eine Option. Die Fälscher, die Kapos und die restlichen Gefangenen, aber auch die Soldaten, machen nur, was sie tun müssen, um noch einen weiteren Tag zu leben. Kaum einer hatte diese (un)gewisse Sicherheit zu überleben. 

Die Fälscher basiert auf einer wahren Geschichte von Leuten, die diese Möglichkeit hatten. Verantwortlich für das Überleben dieser Menschen war ein Verbrecher, der zum Held wurde. Es ist spannend zu sehen, wie ein unergründlicher Karl Markovics versucht Geld zu fälschen. Aber ist es ok diesen Nervenkitzel in einem Film über den Holocaust zu finden? Selbstverständlich ist dies kein gewöhnlicher Film über ein Thema, das schon oft im Kino behandelt wurde; er fokussiert auf eine wahre und kuriose Geschichte, aber er macht dies nicht manieristisch, sondern mit einer undeutlichen Linie zwischen Gut und Böse. Damit lernen wir nicht zu verurteilen. So eröffnete er einen Weg, dem kürzlich auch andere Filme, wie Saul fia (László Nemes, 2015), gefolgt sind.

Diese Neuheiten, sein Unterhaltungspotential und die enthaltenen Reflexionen, sind gute Gründe um den Oscar zu rechtfertigen. Dennoch –vielleicht ist das jedoch die einzige Option um den Film nicht zu dramatisch zu machen– vermisst man eine stärkere Entwicklung der Geschichte und eine Tiefe in den Charakteren. Charaktere, die, egal wie, trotzdem Ja zum Leben sagen.